El regreso de Iago al terreno de juego ilusiona al celtismo.

Tras tres meses de baja por lesión, Iago ha llegado de nuevo a Balaídos dispuesto a ayudar al equipo que necesita sumar puntos para escapar de los puestos de descenso.

La tarde del sábado 30 de marzo, quedará para el recuerdo. Un encuentro entre el Celta de Vigo y Villareal, en Balaídos, mientras la ciudad olívica se vestía de fiesta por la Reconquista (que conmemora la reconquista de los vigueses tras la invasión de las tropas francesas de Napoleón) fue el escenario de una jornada hoy calificada como épica.

Una acogida histórica por la afición celeste fue el recibimiento perfecto, que nada presagiaba lo que después ocurriría. El Celta de Vigo llegó al descanso con un paso más hacia segunda división, tras encajar dos goles del Villareal. Sin embargo, Iago Aspas lejos de encogerse, hizo que el equipo se lo creyese tras meter el primer gol de su regreso. Así fue como le siguió Maxi Gómez y remató otra vez Iago, esta vez de penalti. 3-2 al final del partido.

La carga emocional, el peso de la responsabilidad de la necesitada ayuda que hasta el momento no había podido brindar a un Celta tan perjudicado, la calurosa afición que llenó el estadio de Balaídos… fueron suficientes para hacer estallar las lágrimas en un Iago al que todo el mundo adora. Por su pasión, su fortaleza, su liderazgo y su amor por el fútbol y el equipo… Por todo, se derramaron lágrimas que han sido comentadas tanto en España, como en el extranjero.

Algunos de los artículos que hemos podido leer sobre esto, este fin de semana son:

Marca: «Iago Aspas: «rompí a llorar por el ambiente, la gente, la responsabilidad y de orgullo»

La Opinión de Murcia: «Las lágrimas de Iago Aspas tras la victoria contra el Villareal»

AS: «Iago Aspas como bendita excepción»

El País: «Iago Aspas regresa regenerado para salvar al Celta»

El Mundo: «Vuelve Iago Aspas, sonríe el Celta»

The Guardian: «Teers and cheers as Iago Aspas returns to save Celta Vigo again»

Daily Mail: «Emotional former Liverpool striker Iago Aspas cries of joy…»